Kashmir en el Lunario

Fotos cortesía de: Nicole A. K. (Click aquí para ver el set completo)
Reseña: Luis Del Valle


Siempre que una banda visita México por primera vez hay muchas expectativas alrededor del concierto. El público, en su mayoría, está conformado por personas que desde hace años querían ver a la banda, mientras que el grupo no sabe que esperar del público mexicano. Ese fue el caso la semana pasada, cuando Kashmir visitó nuestro país para ofrecer un concierto en Guadalajara y una serie de conciertos en el Lunario de la capital. Aquí una reseña del segundo show en el Lunario.

La banda subió al escenario y comenzaron con Ruby Over Diamonds y las muy coreadas Melpomene y The Curse of Being a Girl, desatando así los gritos de cientos de fans que habían esperado a la banda por muchos años. Kasper Eistrup anunció la siguiente canción hablando sobre cómo se sentiría tener la boca llena de insectos. Para ejemplificar, el vocalista infló los cachetes y actuó como si tuviera avispas dentro de la boca. Sin más que agregar, interpretaron una enérgica versión de Mouthful of Wasps. La siguiente canción fue No Balance Palace, la cual en vivo suena aún más épica. A lo largo de la canción los integrantes de Kashmir daban vueltas por el escenario, corrían de un lado a otro y tocaban frenéticamente desatando un fuerte aplauso y ovación por parte de sus asistentes. La banda anunció que tocaría más canciones de su último disco Trespassers, siguiendo así con Mantaray y Still Boy. Aquí se notó que el disco es relativamente nuevo ya que la mayoría de los asistentes dejaron de cantar y se limitaban a aplaudir y gritar, mientras que otros empezaban a platicar y a perder la atención en la presentación.



Intercalándose con las canciones de Trespassers estuvieron Petite Machine, Big Fresh e In the Sand de Zitilies. Posteriormente, Eistrup introdujo la siguiente canción con la línea: “This song is about loving something that can’t love you back, a city, a city can’t love you, it can offer but it can’t love” Eistrup agregó que la canción era sobre Nueva York, pero que bien pudo haber sido escrita sobre la Ciudad de México. El grupo inmediatamente interpretó Bewildered in the City. Tras una fuerte aplauso la banda preguntó si David Bowie se encontraba entre la audiencia, indicando así cual sería la canción que cerraría la primera parte del set. El grupo interpretó The Cynic, nuevamente logrando un fuerte aplauso del público, el cual nuevamente estaba concentrado en el set de la banda. Kashmir salió del escenario y algunos de los asistentes comenzaron a gritar “Rocket Brothers” “Kalifornia” y “Aftermath” entre otras cosas.



La banda regresó para interpretar The Aftermath. El público enloqueció y coreo la canción a todo pulmón, si volteabas alrededor podías ver personas llorando y otros casi en trance por la canción. Sin duda alguna fue uno de los mejores momentos de la noche. Para la siguiente canción, Eistrup comenzó a decir la frase “She’s Made of…” usando varias palabras, a lo que la audiencia respondía con She’s Made of Chalk. El grupo interpretó la canción y nuevamente salieron del escenario.


Regresaron los gritos que pedían Rocket Brothers, petición que sería concedida un par de canciones después. El grupo subió al escenario e interpretó Kalifornia, la cual suena mucho mejor en vivo. Al terminar se escuchó un riff muy peculiar, era Surfing the Warm Indusrty, la cual inmediatamente puso a bailar a los cientos de espectadores que no podían evitar corear la canción. Otra gran ovación por parte del público el cual se encontraba extasiado. Siguieron las primeras notas de Rocket Brothers y un grito ensordecedor resonó en el Lunario. El recinto se llenó de melancolía y lágrimas mientras la banda y la audiencia cantaban al unisonó la canción, cerrando a la perfección una noche que quedará en la memoria de muchos.


Desde que subieron al escenario se notaba que Kashmir se encontraban agradecidos de estar tocando en México y se encargaron de demostrarlo a lo largo de la noche. Agradecimientos, mucha interacción con el público y un par de discursos fueron usados para demostrar dicho agradecimiento. La respuesta del público fue igual, gritaron cantaron y saltaron como si tuvieran a la banda más grande de la historia justo frente a sus ojos. Definitivamente será un concierto que quedará dentro de los mejores del año.


5 comentarios:

Anónimo

17 de marzo de 2010, 23:42

"Los integrantes de Kashmir daban vueltas por el escenario, se movían de un lado a otro"

NO!!! QUÉ GRAN SHOW!!! SE MOVIAN DE UN LADO AL OTRO!!

Anónimo

17 de marzo de 2010, 23:50

ahuevo, moverse de un lado a otro es lo de hoy, pocas bandas en el mundo lo hacen, los que als hacen logran dar grandes shows

iwwan

18 de marzo de 2010, 0:35

dejando a un lado el tan chingón comentario anterior,

puedo decirte que si el del miércoles estuvo cabrón, el del viernes no tuvo un dejo de poca su pinche madre! así! con esas palabrotas...tsssssssss

Anónimo

18 de marzo de 2010, 1:16

agh.. k pesados.. no dice que por moverse de un lado a otro haya sido un gran show.. solo describe lo que ocurrió en esa canción... nisiquiera es válida esa critica pro bno...

Grax por la reseñaa!!! buena vibraa!!

Anónimo

18 de marzo de 2010, 17:57

Pfff el show del viernes fue el mejor! Para los verdaderos fans...hasta la banda agradeció por haber sido los primeros en comprar boletos.

Uno de los mejores conciertos de mi corta vida!