Passion Pit en el José Cuervo Salón

Fotos y reseña: Diego Figueroa

Después de que en una sola semana vimos eventos de todo tipo: conciertos privados (la mayoría) donde la gente iba desde personas de los medios que sólo iban a hacer relaciones públicas, fans que ríen ante una falta de respeto a un tema clásico de los 90, hasta gente que avienta cerveza sin parar y entra al slam a la menor provocación; terminamos con en el que a unos minutos de empezar, parecía más un lugar donde hacer el precopeo que un concierto de verdad.


Passion Pit se presentó el pasado sábado 28 de agosto ante un José Cuervo Salón que poco a poco llenaba el lugar para presenciar la primera visita de la banda a la Ciudad de México. La banda se había quedado con una muy buena impresión con la forma en que los fans de Monterrey y Guadalajara los recibieron, y no ocultaban las expectativas que tenían del último show de su gira mexicana. Una vez abiertas las puertas, el ambiente tenía dos características: flojo y muy fresa. Y no es que tengamos algo en contra de las personas flojas y fresas, pero para un concierto de una banda que se especializa en música bailable, pintaba para una presentación regular.


Afortunadamente, los asistentes hicieron su tarea. Desde el grupo abridor, Technicolor Fabrics, se comenzaba a ver la disposición de la gente para pasar un buen rato, y no para estar toda la noche tomándose fotos con sus amigos. Una vez que terminó la participación del abridor, y al encender las luces del foro, ya se veía una asistencia más sólida, e incluso podemos asegurar que fue un lleno total, rayando en el sobrecupo. Así, desde las primeras notas de “I’ve Got Your Number”, los fans que en un viernes habitual asistirían a Reina o similares, volvieron del José Cuervo Salón su fiesta privada, y a Passion Pit, los encargados de sonorizarla, haciéndolos bailar sin parar, y corear la mayoría de los temas.


Los momentos en que la banda tuvo mejor recepción fueron los sencillos de su disco debut ‘Manners’: The Reeling, To Kingdom Come y Little Secrets, que cerró la primera parte del concierto, fueron de las más cantadas, pero esto no significa que hubiera puntos débiles en su presentación. Sin embargo, la gente pedía al unísono “Sleepyhead”, primer sencillo de la banda. Después de “Eyes as Candles” y “Dreams”, original de The Cranberries, Passion Pit cerró la velada con el tema que tanto le había pedido la gente. La sonrisa en el rostro de Michael Angelakos era imposible de esconder, y se despidieron de México asegurando volver en un futuro no muy lejano.


Agradecemos a Once Once producciones por las facilidades para cubrir el concierto.

Setlist: