Reseña: Spring Quesadilla Tour

El Spring Quesadilla Tour se llevó a cabo el pasado viernes 25 de marzo en el Infield del Hipódromo de las Américas, un venue que a pesar del frío o del polvo que puede levantar, tiene potencial para albergar nuevos grandes eventos. En esta ocasión, la producción del Spring Quesadilla pintaba para ser uno de ellos, el sonido y el acompañamiento visual cumplieron, y las bandas dieron lo mejor de si.


Local Natives



Local Natives fueron los encargados de dar inicio al festival, ante algunos asistentes que se animaron a llegar desde las 5 de la tarde. Camera Talk y World News fueron algunas de las canciones que compusieron el setlist del grupo que duró casi una hora, y que tuvo una recepción decente.


OK Go


El segundo grupo de la noche fue Ok Go, quienes también tienen creatividad para sus shows en vivo. Chamarras con focos en la espalda con las que al inicio formaron el nombre de la banda, una canción tocada completamente con campanas, y sobre todo mucha actitud en el escenario que, lamentablemente, no fue correspondida por el público. A pesar de que tocaron Here It Goes Again, la gente no reaccionó. Otras canciones en el setlist fueron This Too Shall Pass de su último disco o Don't Ask Me del primero.


Yeasayer



Ya avanzada la noche fue turno de Yeasayer. Con Madder Red, Ambling Alp y O.N.E. lograron prender un poco el público quien de nueva cuenta se perdió ante las canciones menos conocidas, salvo unos fans más familiarizados con la carrera del grupo. El set de Yeasayer, aunque corto (rondando la hora de duración), logró satisfacer a los fans que esperaban una visita de la agrupación, y probablemente consiguió nuevos seguidores.


Edward Sharpe and the Magnetic Zeros


Por último, Alex Ebert subió al escenario en compañía de su grupo, Edward Sharpe and The Magnetic Zeros. Ebert, con un look entre vagabundo y hippie, no dejaba de correr y bailar en el escenario. Afortunadamente, el público ya respondía como se esperaba, coreando canciones como Home o 40 Day Dream. La emoción de Ebert fue tanta que en ocasiones bajó a la barricada para acercarse a los fans, saltar la barda y correr entre la gente que ocupaba la zona preferente. El final de su set fue un momento muy surreal y que difícilmente veremos en algún otro concierto. Ebert, aún entre la gente, invitó a todos a la zona preferente, incluso los que estaban en general, y pidió que guardaran silencio y se sentaran alrededor. Brother fue la canción que cerró su set de esta manera muy inusual.


Así terminó un evento que como ya mencionamos, en términos de producción estuvo impecable, pero al que lamentablemente le faltó gente con ganas de desquitar el precio del boleto.

Texto y fotos: Diego Figueroa