Smirnoff Nightlife Exchange Project con Does It Offend You, Yeah? y Super Mash Bros.



Lo que solía ser una concesionaria de autos, el sábado pasado se convirtió en la sede de la primera fiesta Smirnoff Nightlife Exchange Project con la presencia de Does It Offend You, Yeah? y Super Mash Bros.

Parece más frecuente que en estas fiestas con alcohol gratis la gente va a todo menos a ver a la banda y ese ambiente se sentía al principio, pero una vez que llegabas a la zona del escenario ya se sentía la emoción de la gente por ver a Does It Offend You, Yeah? Alrededor de las 12 de la noche, James, Dan, Rob, Matty y Chloe subieron al escenario dando inicio a Wrestler. Desde ese entonces vimos que sí había fans o al menos gente interesada en la banda, y el ambiente fue mejorando. 



Combinando canciones de sus dos discos, un lado B y hasta un cover a Aneurism de Nirvana, la banda nos dio un setlist un poco más largo de lo que regularmente tocan, incluso con canciones que no habían sido tocadas en vivo como John Hurt o Yeah. Doomed Now o Battle Royale, de las primeras canciones del grupo cuando sólo eran James y Dan sonaron tan frescas que hicieron que los fans olvidaran la espera de varios años para verlos en vivo. En entrevistas, la banda nos comentó que también estaban emocionados por venir a nuestro país.

Tanto los sencillos nuevos (The monkeys are coming, Pull out my insides) como canciones del primer disco (Epic Last Song o Let's Make Out) fueron de los puntos más altos donde la audiencia se entregó totalmente. El gran cierre vino con We Are Rockstars, probablemente la canción más conocida del grupo y donde no sólo el público estaba eufórico, sino hasta la banda. James terminó destruyendo sus teclados. Mejor final no pudo haber, pero esto todavía no terminaba aún.







La fiesta seguía con Super Mash Bros. El dueto compuesto por Dick y Nick nos puso a bailar a todos con sus característicos mashups, donde podíamos escuchar al mismo tiempo a Ratatat, Lady Gaga, Gwen Stefani, Eminem y más. Por poco más de una hora fueron mezclando canciones de distintos géneros elevando aún más el ánimo de la noche. Pop, rock, dubstep, house y un poco de trance extendió la celebración a más allá de las 4 de la mañana. Concierto y fiesta inolvidables, sólo nos queda decir que no nos arrepentimos de haber escogido la fiesta de Smirnoff sobre el otro festival que ocurrió el mismo día.