Reseña The Rapture en México



Reseña: Alejandro Reynaga (@Alexre)
Fotos: Ana Tello (@Janitello)

La Ciudad de México se ha llenado de espectáculos de música en vivo, y con ello la audiencia se ha incrementado y ya no sólo fans o entusiastas de los conciertos acuden a estos, pueden ser el inicio de la fiesta de fin de semana para muchos. Muy probablemente ya te haya tocado que alguien al lado de ti no deja de hablar, o te dijeron al salir que no disfrutaron el concierto porque los de atrás sólo fueron a platicar. Pero The Rapture no dejó que esto pasara. 






Detallemos; con el José Cuervo completamente agotado sabíamos que nos esperaría ver poco, muy apretados, pero buen sonido, la banda no fue la primera vez que se presentaba en la ciudad así que prometía aún más. 
Abrieron su set con “In the Grace of Your Love” y empezó la fiesta, ejecutantes maravillosos que en cada canción hacen que los beats y todos los instrumentos suenen exponenciados al doble que en los discos. 
Desde la segunda canción “Never Gonna Die Again” ver a cada uno de ellos, como al tecladista Gabriel Andruzzi tocando el saxofón y haciendo percusiones al mismo tiempo, no podían no llenarte al tope de ritmo. 
Sonó “Pieces of the people we love” y ya tenían un público a merced de sus instrumentos, la gente no dejaba de aplaudir al ritmo de la música, sólo para prepararnos para “Get Myself Into It” que desprendió gritos de todos los presentes. Siguieron con “The Devil” y “Killing” sin detenerse más de 30 segundos entre una canción y otra, no había un momento de descansar, y menos se pudo cuando llegó el combo “Whoo! Alright – Yeah… Uh Huh” con “House of Jealous Lovers”. El equivalente al pelo de sansón en The Rapture es ese cencerro que llevan con ellos, apenas lo hacían sonar y las personas reconocían la melodía siendo el detonador para empezar a brincar, bailar y desgastar los tenis. 




El punto cúlmine había llegado, pero se mantuvo todo el tiempo, la siguiente canción se fue el baterista y se quedaron el tecladista y bajista en los sintetizadores, al lado del vocalista Luke Jenner sólo con el micrófono para tocar “Olio” seguida de “Come back to me”. “Sail Away” llegó haciendo corear a todo el José Cuervo junto con “Echoes” para cerrar la primera parte de su set. 




Salieron del escenario dejando a la gente gritando repetitivamente “The Rapture”, las palmas y los gritos lo único que querían era más música y bailar. 
Regresaron al poco tiempo con “Children”, “Miss You” y cuando todos creían que “House of Jealous Lovers” había sido la más coreada cerraron el concierto con el primer sencillo del último disco “How Deep Is Your Love?”. 
Sabías que era de las más esperadas y disfrutadas porque acabando el concierto con un gigantesco aplauso y muchos gritos, todo el camino de salida incluso por las primeras calles escuchabas a varios cantando el coro de ésta “Let me hear that sooooong…” 

Nunca hubo duda, no íbamos a tener menos, fue un set con duración promedio pero sólido, cumplió y no hubo ni un percance notorio, ¿lo mejor de todo? la gente sí baila aún, no estaba parada con los brazos cruzados, no te veía para abajo y aunque sí bebía no se quejaba. Mucho menos hablaba por tanto bailar. Otro logro de The Rapture en la ciudad.