Rock of Ages: Poison + Def Leppard @ Arena Ciudad de México




Rock of Ages, para algunos, únicamente es el nombre del musical y película que disfrutan aquellos que salen haciendo "cuernitos de fresa" en las fotos que se toman "rockeando" en el bulldog, disfrutando las versiones de Glee de otroras grandes canciones. Para otros miles, es la razón para hacer un viaje a la lejana, pero bella, Arena Ciudad de México y presenciar a dos de los exponentes de hard rock y glam metal ochentero más importantes: Poison y Def Leppard.


Desde que llegamos ya se sentía el ambiente adecuado. Playeras de ambas bandas y de otras que congeniaban con el género, gente llegando en motocicletas, padres y madres que aprovecharon la ocasión para destramparse un poco, así como compartirle gustos musicales a sus hijos. Se los agradecemos, mejor que estén aquí que en algún show de High School Musical. Poison comenzó la noche con un setlist de apenas 10 canciones pero suficientes para dejar prendida a la gente previo a la aparición de Def Leppard, quienes a su vez nos entregaron una mezcla de éxitos y cortes más para el fan de toda la vida.



Los de Pennsylvania prendieron sin duda con los éxitos, Talk Dirty to Me, Unskinny Bop, Nothin' But a Good Time. El momento para parejas con Every Rose Has Its Thorn. Pero en lo personal un momento muy bueno fue la tercera canción, Your Mama Don't Dance, donde la banda se entregó completamente. Desde que Bret Michaels sacó la armónica y se paró al centro de la pasarela a empezar la canción, un fan le aventó una bandera de México con la cual Bret se quedó toda la canción. Si la han escuchado, no me dejarán mentir en que ésta es para volverse locos, y así fue. Bret iba y venía, señalaba a los fans de arriba, se acercaba a saludar a los de abajo. Eran dueños del escenario y esto apenas empezaba.

Terminando Poison, en las pantallas veíamos un contador con la Union Jack de fondo. Cual fiesta de fin de año, los últimos 10 segundos fueron gritados por todos dando paso al show de Def Leppard. Antes de decir cualquier cosa sobre su show, debo decir que es todo un honor ver a Rick Allen, el legendario baterista que a pesar de perder un brazo en un accidente siguió tocando con la banda. Alguien que lo vea en vivo y que no conozca su historia no te creería si se la cuentas.



Pasando al show. Chequen el setlist y dense una idea de como fue, si no nos ponemos tan exigentes aseguramos que no faltó ninguna canción. A la mitad un set acústico que nos ofreció una imagen muy buena, los 5 integrantes de la banda sentados en uno de los cases para transportar instrumentos con Joe Elliott al frente. Otro buen momento fue durante Armaggedon It, donde Elliot subió a un niño al escenario, quien al principio se veía entre sorprendido e incluso espantado pero cuando Joe le prestó el micrófono, cantó como si se supiera la canción desde que salió en 1987, aunque él aún no hubiera nacido.

Los highlights en el setlist son como es costumbre los hits: Hysteria, Love Bites, Let's Get Rocked, Pour Some Sugar on Me y el cierre con Rock of Ages. Personalmente, lo repito, Rick Allen. La conexión de la banda con la gente, las poses de Rick Savage, Union Jacks por todos lados, incluyendo los bajos de Rick, para algunas chicas, seguro la aparición de Phil Collen sin playera, para los fans del álbum Hysteria, que tocaran 8 canciones de este disco, y para todos, un gran gran show que complementa grandes canciones, algunos himnos, un escenario discreto pero impactante y dos bandas que demuestran porque siguen vigentes en la memoria de sus fans más aguerridos.

Foto y texto: Diego Figueroa