Andrew Bird @ Auditorio Blackberry

Andrew Bird en el Auditorio BlackBerry. Foto y Texto: Diego Figueroa

Andrew se presenta sólo en el poco iluminado escenario del Auditorio BlackBerry. Acompañado de su violín y unos silbidos, produce unos loops que forman la base de Hole in the Ocean Floor. Es sorprendente como una sola persona puede crear todo un panorama sónico sin que nos demos cuenta en qué momento agrega nuevas capas. De repente, Andrew Bird se multiplica por 4 o 5 pero no, sigue siendo solo él en el escenario.

Un día después del concierto me comentaron que Andrew aprendió a tocar el violín con tan sólo 4 años de edad, y que si a alguien le enseñas a tocar un instrumento a esa edad lo asimilará de una forma como el aprender a hablar. En vivo no nos cabe duda de ésto. Bird inició el concierto con tres canciones en solitario para después ser acompañado por un trio de músicos que no sólo complementan la interpretación de cada canción que escuchamos esa noche, sino que permite a Bird generar una gama aún más amplia de sonidos al incorporar elementos de guitarra y xilófono. Uno pensaría que manejar tres instrumentos, además de cantar y silbar lo mantendrían a uno distraido o muy, muy ocupado, pero Bird conservaba una tranquilidad absoluta. Él sabe qué hacer y cuando, su nivel de perfección es incomparable pero no apresurada. No duda en repetir el inicio de un par de canciones si siente que no hay algo listo para tocarlas.



Detrás de él hay un sock monkey muy elegante y sonriente y creo que es la imagen ideal para describir su música. Es algo juguetona en ocasiones, pero sofisticada y dispuesta a hacernos pasar un momento agradable. Es música para salir del concierto, comprar un disco y llegar a casa a escucharlo con más calma. Es música para escuchar en un foro que guarda absoluto silencio, para cantar en voz baja.

La comunión entre música, intérpretes y aficionados no sucedió únicamente en el espacio de casi dos horas que duró el concierto. Esta conexión se dio meses antes, desde el momento en que Bird y la plataforma Songkick anunciaron que México y Guadalajara eran dos ciudades candidatas para recibir a Andrew Bird en concierto a través del crowdfunding, un método que vemos con agrado que sea cada vez más exitoso. Fue claro qué ciudades querían presenciar su música y el ambiente en el Auditorio BlackBerry lo demostró en su mayoría.