Reseña: Spiritualized @ Teatro de la Ciudad

Spiritualized en el Teatro de la Ciudad. Foto y texto: Diego Figueroa

Muchos conciertos tienen demasiado hype previo a su presentación. En algunos, las bandas nuevas no logran llegar al nivel de la reputación que los precede; otros terminan siendo el evento de asistencia obligatoria en el que a pesar de la entrega de la banda, ésta es superada por las voces de aquellos que no ponen atención a lo que sucede en el escenario. Pocos, muy pocos, generan una expectativa tan alta, que se traduce en una vibra particular minutos antes de que comience. Probablemente estábamos ante una experiencia que cambia vidas.


El Teatro de la Ciudad era el lugar ideal para recibir a Spiritualized. La arquitectura neoclásica del foro era complemento perfecto para el rock espacial de Jason Pierce y compañía. Era un ambiente como pocas veces se ha visto en conciertos, donde todo el público estaba sentado, nadie hablaba sobre qué harían después del concierto y no había más de 3 celulares arriba en algún momento, y si lo hacían, era para tomar una foto y volver a guardarlo. Algo muy extraño hoy en día, pero que nos dice que el público realmente fue a presenciar el espectáculo, a ser respetuoso de él, a formar parte de una manera distinta. No todo son sing-alongs, moshpits, puños al aire.


J. Spaceman permanecía quieto detrás de sus Ray Bans obscuros, prácticamente estático. No habla con la gente y es probable que ni preste atención a sus reacciones. Su mano derecha es la que se encarga de rasgar la guitarra frenéticamente mientras que con la izquierda afloja las cuerdas y las regresa a su lugar. Es una figura casi inerte, manteniendo la calma dentro de un caos controlado provocado por el resto de los instrumentos. No hay necesidad de moverse, ni de levantarse de su asiento detrás de un par de micrófonos que prácticamente impiden verlo con claridad de frente, la música de Spiritualized es una que contiene demasiada fuerza, que sería criminal agregarle más elementos, francamente innecesarios. Sólo una pantalla detrás del grupo proyectaba visuales abstractos en algunas canciones, aunque aquí podías cerrar los ojos por toda una canción y crear tus propios visuales.


No importa si eres fan de toda la vida de Spiritualized, si conoces a Pierce desde su tiempo en Spacemen 3, o si sólo tienes un disco. No importa que hayan faltado un par de canciones, o que su obra maestra, Ladies and Gentlemen We Are Floating in Space sólo aportara solo un par de canciones al setlist. Experiencias como la de esta noche realmente son muy pocas, y los momentos que la formaron seguramente acompañarán por muchos años a los afortunados que estuvieron ahí para presenciarlas.


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